Medicina de la UAB ofrece una gama completa de pruebas para evaluar la función del esófago, el conducto que conecta la garganta con el estómago. Los médicos suelen solicitar estas pruebas para evaluar afecciones como la enfermedad por reflujo gastroesofágico.ERGE), trastornos de la motilidad esofágica/dificultad para tragar, acalasia y hernias hiatales.
A continuación se muestran algunas de las pruebas de función esofágica que ofrece UAB Medicina:
Manometría esofágica de alta resolución
Los médicos o enfermeros colocan un tubo delgado y sensible a la presión en el esófago para determinar si se contrae y relaja correctamente. Esta prueba se utiliza principalmente para diagnosticar trastornos de la deglución, como la acalasia y los espasmos esofágicos. También se realiza comúnmente antes de la cirugía antirreflujo.
Monitoreo del pH
Los médicos o enfermeros insertan un tubo delgado en el esófago, que permanece colocado durante 24 horas, para controlar la acidez estomacal. Los pacientes llevan un diario de alimentos durante la prueba de 24 horas, lo que permite al médico determinar si los síntomas están relacionados con el reflujo ácido. Esta prueba también puede ayudar a determinar si los síntomas respiratorios son causados por el reflujo.
Monitoreo Bravo
Un médico implanta temporalmente un dispositivo de monitoreo inalámbrico (el dispositivo Bravo) en el esófago para medir cualquier reflujo ácido que se presente durante el período de prueba de 48 a 96 horas. El dispositivo Bravo se coloca durante una endoscopia superior (EGD), mientras el paciente está sedado. El dispositivo recopila información y la transmite inalámbricamente a un dispositivo de grabación que el paciente lleva puesto durante el período de prueba.
Prueba de impedancia
Las enfermeras insertan un tubo delgado en el esófago para que los médicos puedan medir los gases o líquidos que pueden causar reflujo o que ingresan al esófago. Esta prueba les ayuda a evaluar la regurgitación o el reflujo de sustancias no ácidas. A menudo se realiza junto con la monitorización del pH.
Planimetría de impedancia luminal funcional (FLIP)
Los médicos utilizan la prueba FLIP durante una endoscopia para medir la distensibilidad (hinchazón/rigidez) del esófago. Los médicos consideran los resultados de la FLIP junto con los de una manometría esofágica de alta resolución para detectar trastornos desconocidos de la motilidad (movimiento). Estos trastornos pueden presentarse en pacientes con dificultad para tragar.