Aproximadamente la mitad de los hospitales de Estados Unidos tienen algún tipo de programa de arte, gracias a la creciente evidencia de su impacto positivo en los pacientes, sus familias e incluso el personal médico.
Las investigaciones demuestran que los pacientes que participan en programas como Artes en Medicina (AIM) requieren hospitalizaciones más cortas, menos medicación y menos complicaciones, lo que reduce los costos de atención médica. Los estudios también han demostrado que la integración de las artes en el entorno clínico mejora la calidad de la atención a los pacientes, lo que se traduce en un ambiente que promueve una mayor recuperación y satisfacción laboral.
AIM aspira a producir estos y otros beneficios para los pacientes y sus cuidadores, incluidos:
- Reducción del estrés
- Reducción de los niveles de dolor percibido
- Estados de ánimo mejorados
- Distracción de los problemas médicos
- Recuperaciones más rápidas
- Reducción del sufrimiento