
Hombres y mujeres experimentan trastornos mentales aproximadamente con la misma frecuencia. Sin embargo, las mujeres pueden experimentar ciertos síntomas de enfermedades mentales con mayor frecuencia que los hombres, y algunos pueden estar relacionados con cambios hormonales. Por ejemplo, el riesgo de depresión en las mujeres es de 2 a 4 veces mayor durante la perimenopausia, que es la transición de la edad fértil a la etapa no reproductiva de la vida.
Mayo es el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental, que busca concienciar sobre la importancia del bienestar emocional y mental. La Semana Nacional de la Salud de la Mujer también se celebra en mayo (del 11 al 17 de mayo), lo que llama la atención sobre los problemas de salud que pueden enfrentar las mujeres.
Las mujeres deben ser conscientes de los factores biológicos específicos que pueden causar que algunas enfermedades mentales duren más o sean más graves. Las hormonas pueden afectar las emociones, el estado mental y el estado de ánimo de una mujer de diferentes maneras a lo largo de su vida. El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas que muchas mujeres presentan aproximadamente una o dos semanas antes de su período. La mayoría de las mujeres reportan experimentar cambios de humor, hinchazón y dolores de cabeza, y estos síntomas pueden variar de leves a graves. El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es similar al SPM, pero tiende a causar irritabilidad más extrema, depresión grave o ansiedad. Los síntomas suelen desaparecer entre dos y tres días después del inicio del ciclo menstrual.
Se desconocen las causas exactas, pero las investigaciones sugieren que la depresión en algunas mujeres puede deberse a la pérdida gradual de estrógenos, las hormonas responsables del desarrollo y la regulación del sistema reproductor femenino. En ocasiones, los síntomas físicos de la perimenopausia, como sofocos, trastornos del sueño, dolor durante las relaciones sexuales y problemas urinarios, pueden causar estrés. Este tipo de estrés puede provocar ansiedad y depresión.
Señales de advertencia
Los cambios emocionales y los cambios de humor que experimentan las mujeres, causados por los niveles hormonales o síntomas relacionados, no suelen ser señales de alerta de una enfermedad mental grave. El estrés social y del estilo de vida, los cambios familiares (como el crecimiento de los hijos o el envejecimiento de los padres), el estrés laboral y las dificultades económicas pueden causar los mismos síntomas que resultan de los cambios hormonales.
Estar atenta a ciertos síntomas persistentes o graves es fundamental para el cuidado de la salud mental de las mujeres. Algunas señales de alerta incluyen:
- Tristeza persistente o sentimientos de desesperanza.
- Dolores, dolores de cabeza o problemas digestivos que no parecen tener una causa normal.
- Irritabilidad
- Preocupación o miedo constante
- Cambios importantes en los hábitos de sueño
- Cambios extremos en el apetito
- Baja energía o fatiga extrema
- Evitar comunicarse con los demás
- Ver u oír cosas que no existen
- Estados de ánimo extremadamente altos y bajos
- Pensamientos suicidas
Habla temprano
Las mujeres que tienen inquietudes sobre su bienestar mental no deben esperar a que se les pregunte sobre esos temas durante un chequeo regular. Institutos Nacionales de Salud (NIH) Ofrece los siguientes consejos para ayudar a preparar a los pacientes para hablar con un médico sobre su salud mental:
- Hable con un proveedor de atención primaria. Las personas con trastornos mentales a menudo pueden estar en riesgo de sufrir otras afecciones médicas, como enfermedad del corazón y diabetesEn muchos centros de atención primaria, es posible que le pregunten si se siente ansioso o deprimido y si ha tenido pensamientos suicidas. Aunque no le pregunten primero, aproveche esta oportunidad para hablar con su médico de atención primaria, quien podrá derivarlo a un profesional de la salud mental.
- Prepárese con antelación para su visita. Haz una lista de lo que quieres discutir y de cualquier pregunta o inquietud que puedas tener.
- Haga una lista de sus medicamentos. Es importante informar a su proveedor de atención médica sobre todos los medicamentos que está tomando, incluidos los medicamentos de venta libre, los remedios herbales, las vitaminas y los suplementos.
- Revise su historia familiar. Ciertas enfermedades mentales tienden a ser hereditarias, y tener un familiar con un trastorno mental podría significar un mayor riesgo. Conocer los antecedentes familiares de salud mental ayuda a su médico a recomendar medidas para reducir el riesgo e identificar las primeras señales de alerta.
- Considere traer a un amigo o familiar. Un acompañante puede estar allí para brindar apoyo, tomar notas, ayudarlo a recordar lo que se discutió e incluso compartir información con el proveedor sobre cómo parece estar usted.
- Ser honesto. Su profesional de la salud solo podrá ayudarle a mejorar si mantiene una comunicación abierta y honesta. Describa todos sus síntomas y sea específico sobre cuándo comenzaron, su gravedad y su frecuencia. También debe mencionar cualquier factor estresante importante o cambios recientes en su vida que puedan estar causando sus síntomas o agravándolos.
Haga clic aquí para obtener más información sobre la atención de la salud mental y una guía sobre el bienestar emocional.
FUENTE: Institutos Nacionales de Salud