
Lo que puede comenzar como sofocos, cambios de humor o noches sin descanso puede indicar una transición decisiva en la vida de una mujer: la perimenopausia.
La salud de la mujer La experta Kelley Borella, DNP, profesora asociada en la Escuela de Enfermería de la UAB, aprovecha su experiencia clínica para ayudar a las mujeres a comprender mejor esta etapa de la vida.
“La perimenopausia ocurre cuando el cuerpo de una mujer comienza a cambiar hacia el final de sus años reproductivos”, explicó Borella. “Si bien estos cambios son parte normal del envejecimiento, comprenderlos puede ayudar a las mujeres a tomar medidas que favorezcan su salud y bienestar general”.
Reconocer la perimenopausia como una etapa natural de la vida puede empoderar a las mujeres a tomar decisiones que protejan tanto la salud física como la emocional.
Entendiendo la perimenopausia
La perimenopausia puede comenzar a los 30 años de edad de una mujer o tan tarde como a los 50 años. Es impulsada por cambios hormonales, especialmente fluctuaciones en el estrógeno, que pueden afectar los ciclos menstruales, el sueño, el estado de ánimo, la libido y la salud general.
“Uno de los cambios más importantes durante esta etapa son los patrones de sangrado menstrual, que pueden volverse impredecibles a medida que la ovulación se vuelve irregular”, afirmó Borella. “Sin ovulación, el cuerpo no produce suficiente progesterona para equilibrar el estrógeno, lo que provoca que el revestimiento uterino se acumule y se desprenda de forma irregular”.
Esto puede provocar períodos menstruales salteados, sangrado prolongado o manchado entre ciclos.
“Es importante tener en cuenta que pasar varios meses sin menstruar puede aumentar el riesgo de cáncer de endometrio”, dijo Borella. “Si una mujer tiene al menos cuatro menstruaciones al año y sus síntomas no son molestos, es posible que no necesite medicación”.
Si una mujer pasa más tiempo sin tener un ciclo, un proveedor de atención médica puede recetarle una forma de progesterona para tomar durante 10 días cada mes para provocar un sangrado por deprivación y ayudar a mantener la salud uterina durante esta transición, según Borella.
Potenciando la atención proactiva
Hay varias estrategias que las mujeres pueden utilizar para reducir las molestias durante la perimenopausia, como cambios en el estilo de vida y el cuidado personal.
“El ejercicio regular es una de las maneras más efectivas de controlar los síntomas”, afirmó Borella. “Puede ayudar a regular el estado de ánimo, mejorar el sueño, favorecer la salud cardíaca y ósea e incluso reducir la frecuencia de los sofocos”.
Para las mujeres que sufren sofocos, evitar los desencadenantes comunes, como fumar, el alcohol y las comidas picantes, puede marcar una diferencia notable.
“Llevar un diario de cuándo ocurren los sofocos puede ayudar a identificar desencadenantes personales que se pueden evitar”, dijo Borella.
Al combinar estas estrategias prácticas con el conocimiento de los cambios emocionales, las mujeres pueden atravesar la perimenopausia con confianza y mantener un bienestar general.
Apoyo a la pareja y a la familia
La perimenopausia es una transición física, emocional y relacional. Las parejas y familiares pueden ayudar a las mujeres a transitar esta etapa con comprensión y apoyo.
Brindar paciencia durante los cambios de humor o la fatiga, fomentar hábitos saludables, ayudar a crear un ambiente hogareño cómodo y escuchar sin juzgar son formas de apoyar a las mujeres durante este tiempo.
“La comunicación abierta sobre síntomas como sofocos, sequedad vaginal o cambios en la libido ayuda a ambos miembros de la pareja a comprender lo que está sucediendo y encontrar soluciones juntos”, afirmó Borella.
Rompiendo el estigma
Según Borella, es fundamental concienciar y fomentar una conversación abierta sobre la perimenopausia. Muchas mujeres se sienten confundidas o alarmadas cuando comienzan los síntomas, sobre todo si nadie las ha preparado para lo que les espera.
“Al ofrecer explicaciones claras y brindar estrategias prácticas para controlar los síntomas, los proveedores de atención médica pueden normalizar esta transición al tratarla como una parte natural y saludable del envejecimiento en lugar de un problema médico”, dijo.
Crear un espacio donde las mujeres se sientan escuchadas, informadas y apoyadas les ayuda a abordar la perimenopausia con confianza, conocimiento y control en lugar de miedo.
Fuente: UAB News
Escrito por: Teresa Hicks