La temporada de fiestas puede ser un torbellino de actividades (compras, cocina y viajes), pero para las mujeres embarazadas, todo este ajetreo y bullicio puede exacerbar la incomodidad de venas varicosas, un síntoma común y a menudo angustiante del embarazo.

Dra. Allison Davis, profesor asistente en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la UAB, destaca que estudios previos indican que entre un 20 y un 50 por ciento de las mujeres embarazadas pueden experimentar estas venas hinchadas.
“Los niveles elevados de progesterona, que relaja las paredes de los vasos sanguíneos y disminuye la función valvular, el aumento del volumen sanguíneo y la presión del útero durante la gestación, que impide el flujo sanguíneo normal desde la región pélvica y las piernas, influyen”, explicó Davis. “Estos cambios pueden provocar pesadez, picazón, palpitaciones, hinchazón o incluso calambres nocturnos en las piernas”.
Aunque las venas varicosas suelen ignorarse como una molestia estética, Davis señala que pueden indicar problemas circulatorios más profundos. "Las venas varicosas pueden estar asociadas con insuficiencia venosa y un mayor riesgo de trombosis venosa profunda (coágulo sanguíneo)", explicó Davis.
El sangrado, las ulceraciones o el dolor en la piel, así como el enrojecimiento y la hinchazón en una pierna, son síntomas que requieren una evaluación médica. Una ecografía puede ayudar a detectar anomalías en el flujo sanguíneo o coágulos sanguíneos.
Los horarios de vacaciones pueden estar repletos, pero algunos pequeños ajustes pueden ayudar a mantener las piernas cómodas.
“Se recomienda a las mujeres embarazadas que eviten permanecer de pie o sentadas en un mismo lugar durante períodos prolongados para promover una circulación saludable”, afirmó Davis.
Davis aconseja elevar las piernas, hacer ejercicio regularmente, dormir sobre el lado izquierdo, limitar la ingesta de sodio y usar medias de compresión.
Si bien las medias no pueden evitar la aparición de venas varicosas, aun así marcan una diferencia.
“Hay buena evidencia de que reducen la hinchazón en las piernas, mejoran los síntomas relacionados con las venas varicosas y disminuyen la incidencia del reflujo de la vena safena larga”, dijo Davis.
Algunas mujeres también pueden ser más susceptibles que otras.
“La obesidad, otras comorbilidades médicas y antecedentes familiares de venas varicosas pueden aumentar el riesgo de que las mujeres desarrollen venas varicosas durante el embarazo”, afirmó.
La buena noticia, según Davis, es que la mayoría de las varices mejoran después del parto. Pero si los síntomas persisten, existe alivio.
"Si las pacientes tienen síntomas persistentes, especialmente dolor, relacionados con las venas varicosas que no mejoran dentro de los tres a seis meses posteriores al parto, deben comunicarse con su proveedor", dijo Davis.
Aquellos cuyas venas varicosas continúan causando molestias o problemas estéticos pueden ser evaluados en la Clínica de Venas de la UAB, donde las opciones de tratamiento pueden incluir terapia con láser o cirugía.
Fuente: UAB News