Cómo prevenir los cálculos renales: consejos clave para reducir el riesgo

Gráfico de cálculos renales

Los cálculos renales son más que un doloroso contratiempo: se pueden evitar. Estudios muestran que con unos sencillos cambios en el estilo de vida y la dieta, se puede reducir el riesgo de desarrollar estos dolorosos cálculos. Dr. Kyle Wood, profesor asociado del Departamento de Urología de la Universidad de Alabama en Birmingham, comparte tres estrategias clave para prevenir los cálculos renales y proteger la salud renal.

Hidratación

Una hidratación adecuada es esencial para prevenir los cálculos renales, especialmente para las personas que experimentan una gran pérdida de líquidos, como las que trabajan al aire libre en el calor y sudan mucho.

“La ingesta de líquidos bajos en calorías es clave, siendo el agua la más beneficiosa”, dijo Wood. “Pero reconocemos que beber solo agua puede ser difícil, por lo que incorporar otros líquidos bajos en calorías puede ayudar”.

Para quienes están en riesgo, mantenerse bien hidratado ayuda a diluir las sustancias formadoras de cálculos en la orina. Sin una ingesta adecuada de líquidos, la orina se vuelve más concentrada, lo que aumenta la probabilidad de formación de cálculos.

Cambios dietéticos

Ciertos hábitos alimentarios, en particular el consumo excesivo de sal y proteínas, pueden contribuir significativamente a la formación de cálculos renales.

“Recomendamos a los pacientes que sigan una dieta baja en sal”, dijo Wood. “La comida rápida y los alimentos procesados, ricos en sal, son comunes en la dieta de muchas personas. Desafortunadamente, el consumo excesivo de sal contribuye significativamente a la formación de cálculos”.

El consumo excesivo de sal aumenta la excreción de calcio en la orina, un factor clave en la formación de cálculos renales de calcio, que constituyen la gran mayoría de los tipos de cálculos. Reducir el consumo de sal puede ayudar a disminuir los niveles de calcio en la orina y, a su vez, a prevenir los cálculos renales.

“Cuando consumimos demasiada sal, se acumula más calcio en la orina”, explicó Wood. “Dado que la mayoría de los cálculos renales están compuestos de calcio, esto aumenta significativamente el riesgo”.

De manera similar, las dietas ricas en proteínas, especialmente aquellas ricas en proteínas animales, pueden aumentar el riesgo.

“El exceso de proteínas reduce el pH urinario, haciendo que la orina sea más ácida, lo que favorece la formación de cálculos”, explicó Wood.

Las frutas y verduras contienen citrato, un inhibidor natural de los cálculos renales. Incorporar más alimentos vegetales a la dieta puede ser una forma sencilla pero eficaz de reducir el riesgo de cálculos.

Ejercer

La actividad física regular es clave para controlar el peso y prevenir los cálculos renales. El ejercicio ayuda a regular el metabolismo, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los factores de riesgo relacionados con la obesidad que contribuyen a la formación de cálculos renales.

“A menudo consultamos al médico de cabecera del paciente para obtener recomendaciones de ejercicio”, dijo Wood. “Pero para quienes gozan de buena salud, solemos sugerir al menos 30 minutos de ejercicio moderado tres veces por semana”.

Escrito por: Teresa Hicks
Fuente: UAB News

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