Los trastornos alimentarios alteran la vida y requieren tratamiento profesional.

Mujeres jóvenes que luchan con trastornos alimentarios

Se estima que el 9% de los estadounidenses desarrollará un trastorno alimentario en algún momento de su vida. Esto incluye varias enfermedades mentales y físicas graves, pero tratables.

Los trastornos alimentarios son más que una simple dieta drástica o una preocupación repentina por la apariencia física. Son trastornos alimentarios persistentes y graves que afectan negativamente la salud social, psicológica y física. Miles de personas mueren cada año a causa de trastornos alimentarios. La buena noticia es que, con tratamiento profesional, las personas pueden recuperarse por completo.

Muchos trastornos alimentarios comparten síntomas comunes, como:

  • Cambios de peso (arriba o abajo)
  • Problemas estomacales o digestivos
  • Mareo
  • Dificultad para concentrarse o dormir
  • Cambios en la piel, los dientes, el cabello o las uñas.
  • Retiro social
  • Cambios de humor extremos
  • Enfoque constante en el peso, la forma y la apariencia.

A continuación se resumen algunos de los trastornos alimentarios más comunes:

  • Trastorno por evitación/restricción de la ingesta de alimentos (ARFID): Limitar la ingesta de alimentos por falta de interés, por no gustarle la sensación o el olor, o por miedo a consecuencias como asfixia o vómitos.
  • Anorexia nerviosa: Limitación de la ingesta de alimentos para bajar de peso corporal, miedo intenso a aumentar de peso y distorsión de la imagen corporal y de uno mismo.
  • Bulimia nerviosa: Episodios frecuentes de atracones, junto con conductas para prevenir el aumento de peso, como vómitos, uso de laxantes y ejercicio excesivo.
  • Trastorno por atracón: Comer cantidades inusualmente grandes de comida en un corto período de tiempo, comer cuando se está lleno o no se tiene hambre, o comer en secreto y sentirse avergonzado

Los trastornos alimentarios pueden afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, raza, género, tamaño o ingresos. Sin embargo, las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecerlos que los hombres. Suelen aparecer durante la adolescencia y los primeros años de la edad adulta, cuando las personas se enfrentan a mayores presiones sociales y desarrollan su identidad. Las causas exactas no se comprenden del todo, pero las investigaciones sugieren que una combinación de factores genéticos, biológicos, conductuales, psicológicos y sociales puede aumentar el riesgo.

¿Le preocupa que sus hábitos alimenticios puedan estar afectando negativamente su bienestar físico, mental o social? No toda alimentación poco saludable constituye un trastorno alimentario, y no debería intentar diagnosticarse a sí mismo ni a los demás. Consulte con un profesional de la salud, quien podrá derivarlo a un profesional especializado en el diagnóstico y tratamiento de trastornos alimentarios, como un psiquiatra, un psicólogo o un dietista titulado.

Fuentes:
nimh.nih.gov/health/publications/eating-disorders
nationaleatingdisorders.org/
womenshealth.gov/nedaw

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