Desde niño, el senador Luther Strange supo que estaba en buenas manos con la atención que recibía de los cirujanos de la UAB. Mientras paseaba en bicicleta con amigos durante su séptimo grado en Homewood, Alabama, Strange salió despedido de su bicicleta tras ser atropellado por un sedán en marcha. Tras el choque, Strange recuerda haberse desplomado cerca de la intersección y que su madre esperaba a su lado la ambulancia que los trasladaría al Hospital Infantil momentos después.
Leer más